miércoles, 9 de junio de 2010

El Realismo en la Pintura

El Ángelus de Millet

Las espigadoras de Millet

Grupo de encinas de Theodore Rousseau

La Catedral de Chartres de Corot



Es un movimiento artístico y literario que surge alrededor de 1840. Su objetivo es la representación objetiva, verosímil de la realidad. En cierta medida es una reacción frente a los excesos del romanticismo. Rechaza el sentimentalismo, la temática histórica y orientalizante, extrayendo su inspiración en la realidad cotidiana.


CARACTERÍSTICAS

    • Rechaza el subjetivismo y la evasión del arte Romántico. Se defiende de la realidad con el deseo de transformarla.

    • Es una pintura objetiva, que no intenta embellecer la realidad.

    • Representa la vida cotidiana en el campo, la ciudad, la intimidad, el paisaje o el trabajo, con minuciosidad.

    • La veracidad. El realismo será acusado de “feísmo”, de no buscar la belleza en su arte, al representar la vida cotidiana de los trabajadores y campesinos; temas no dignos de ser pintados. Despoja al cuadro de convencionalismos o de cualquier tipo de idealización

    • La contemporaneidad. El único tema digno de ser representado es el mundo coetáneo del artista.

    • El compromiso social. El fin del arte es social, lo que va en contra de la idea romántica del arte por el arte. La temática del realismo nunca había sido tratada por autores anteriores, lo que exige el compromiso social del artista, siendo sus obras manifiestos de crítica social.

    • La variedad en sus técnicas y estilo, ya que aquello que une a los artistas del realismo son los temas y no las características formales.

    • Los avances de la fotografía son de gran importancia para los pintores realistas: capta y congela el momento de forma permanente, lo que sin duda fascina y es el punto de partida de muchas obras realistas.

FRANCIA

A mediados del siglo XIX Francia vivió grandes cambios políticos: la monarquía de Luis Felipe, la República, el Segundo Imperio, la Comuna de París y una nueva República. A la vez, se difunden las ideas de Carlos Marx; se produce el nacimiento del movimiento obrero en las ciudades que asisten al desarrollo de las comunicaciones y a la aparición de la fotografía. En este contexto surge el nuevo lenguaje artístico que deseaba poner fin al mundo racional y legendario del clasicismo y a las idílicas y sugerentes imágenes del romanticismo. La pintura realista quería llevar al lienzo la vida cotidiana, con paisajes cuyos elementos naturales adquieren protagonismo. La observación directa es el principal instrumento de trabajo.

Pretenden alejar el esteticismo y la convención pictórica. Se trata de ser fiel a la realidad. Las raíces del realismo las hallamos en la pintura del paisaje decimonónica; en el momento en el que el paisaje romántico es abandonado por una visión diferente de la naturaleza a la que hay que observar de forma directa.

El paisaje: Corot, la Escuela de Barbizon y Millet

Camille Corot (1796-1875): Supone el paso del paisaje romántico al realista, por lo que se le considera el primer pintor realista. De formación clásica, su ideal es crear un mundo de belleza, serenidad y equilibrio, alejándose de toda corriente doctrinaria. Una de sus aportaciones es la pintura al aire libre, punto clave en la técnica impresionista. Se opone al romanticismo en la creación de atmósferas tranquilas, pero dotadas de un poder evocador y en su técnica minuciosa.

En su obra se puede apreciar la unión de varias influencias: la pintura de género holandesa, temas galantes rococó y la variedad cromática del romanticismo. Todo unido a un detallismo minucioso, pincelada fluida y de gran textura y sensación de aire libre circulando libremente en las composiciones. Una de sus características revolucionarias es que desnuda al paisaje de todo elemento secundario, tratando de descubrir en sus cuadros una visión pura, real, deshecha de todo artificio, sentimiento y ornamentación. No idealiza el paisaje. Estudia los efectos de la luz y de los fenómenos atmosféricos sobre las escenas representadas: Catedral De Chartres o el Puente de Nantes. En sus paisajes no se ven figuras humanas ni ruinas. En sus tetratos femeninos los modelos no parecen posar, haciéndolo con gran naturalidad.

La Escuela de Barbizon. En torno a este pequeño pueblo trabajaron una serie de pintores: Rousseau, Díaz de la Peña, que tuvieron como maestros a Constable o Corot. Toman apuntes al aire libre, aunque muchas de sus obras las terminaban en el taller. Se interesaron por los cambios atmosféricos y sus efectos; así como por las filtraciones de luz. La temática de los artistas de este grupo girará en torno a los bosques, los prados, los arroyos; motivos en apariencia banales les permiten estudiar los efectos de la lejanía o las filtraciones de la luz entre las hojas de los árboles. El autor más reconocido es Theodore Rousseau (1812-1867). Obra característica del pintor es “Grupo de encinas”, donde se observa la estética y la preocupación realistas propias de Barbizon Una preocupación parecida, pero con una paleta diferente da lugar al Impresionismo.

JEAN FRANÇOIS MILLET: (1814-1875). Su visión estética entronca con la Escuela de Barbizon en lo relativo a los sentimientos ante la naturaleza. La novedad que Millet aporta reside en introducir en estos paisajes franceses de gran formato, a los campesinos, a la gente del pueblo con sus miserias. Este hecho en sí mismo es polémico para el gusto burgués, acostumbrado a obras mitológicas heroicas o religiosas.

Sin embargo huye de la pasión y emoción romántica, mostrando la realidad en toda su crudeza y frialdad; esto le supondrá ser tildado de “socialista” por la crítica burguesa. Afirmación desmentida por el autor, que siempre dirá “que pinta lo que ve, lo que siempre ha visto y vivido”, ya que sus orígenes son humildes,; desmarcándose de la lucha de clases. Dignifica la vida rural, sin caer en lo pintoresco ni hacer crítica social. Sus figuras son robustas y se presentan aisladas e incomunicadas y sus paisajes tienen amplios horizontes. La luz es muy importante en su obra Obras destacadas son: "El Ángelus”, “Las espigadoras” o “El sembrador”. El Ángelus: de tema campesino, refleja el rezo del ángelus de dos campesinos en un descanso de la labor. Es una composición simple, con figuras inmóviles, monumentales, que contrastan con el espacio vacío y los efectos de luz que crean una atmósfera poética. Millet influirá en un pintor tan distinto a él como Van Gogh.


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